
En la imagen la Dra. Lucía Vidorreta Ballesteros
La cefalea y la migraña constituyen uno de los motivos de consulta más frecuentes en neurología (se calcula que a casi la mitad de los españoles le duele la cabeza de vez en cuando, pudiendo llegar a ser, en ocasiones, un dolor diario), con un impacto significativo en la calidad de vida.
“A pesar de que los tratamientos farmacológicos siguen siendo la base terapéutica, en los últimos años han cobrado especial relevancia diversas técnicas de infiltración, mínimamente invasivas, que permiten actuar directamente sobre los mecanismos del dolor”, señala la Dra. Lucía Vidorreta Ballesteros, especialista en neurología y coordinadora de la Unidad de cefaleas del Hospital Quirónsalud San José.
Estas técnicas no solo ofrecen alivio sintomático, sino que en muchos casos contribuyen a reducir la frecuencia e intensidad de las crisis, especialmente en pacientes refractarios a tratamiento convencional. Su uso adecuado requiere un conocimiento preciso de la anatomía, de la fisiopatología del dolor y de la evidencia científica disponible.
Bloqueos anestésicos de nervios pericraneales
Consisten en la infiltración de anestésicos locales, en ocasiones combinados con corticoides, sobre nervios implicados en la transmisión del dolor, como el nervio occipital mayor o el supraorbitario.
Estos bloqueos han demostrado utilidad en migraña crónica (tanto en la prevención como en el tratamiento, en la cefalea en racimos, en la cefalea cervicogénica y en las neuralgias de las ramas terminales del nervio trigémino.
En la cefalea en racimos, por ejemplo, la infiltración con anestésico y corticoide puede proporcionar periodos libres de dolor de varios días o semanas.
Su principal ventaja radica en que son técnicas rápidas, seguras y repetibles, aunque requieren individualización según el perfil de cada paciente.
Infiltraciones en cefalea tensional y síndrome miofascial
En muchos pacientes, especialmente con cefalea tensional, el origen del dolor está relacionado con puntos gatillo miofasciales en la musculatura cervical y pericraneal. En estos casos, la punción seca, especialmente cuando se realiza guiada por ecografía, permite identificar con precisión el punto gatillo, reducir la contractura muscular y disminuir la sensibilización periférica.
Este enfoque resulta especialmente útil en pacientes con componente cervical o con dolor persistente a pesar del tratamiento farmacológico. El uso de ecografía aporta seguridad y precisión, facilitando la personalización del tratamiento.
Bloqueos anestésicos con corticoides en la cefalea en racimos
La cefalea en racimos es una de las formas más incapacitantes de dolor craneal; en este contexto, los bloqueos con anestésico local y corticoide, especialmente sobre el nervio occipital, han demostrado ser una herramienta eficaz como tratamiento transitorio o puente.
El corticoide aporta un efecto antiinflamatorio prolongado, que puede reducir la frecuencia de los ataques y/o acortar los periodos activos de la enfermedad. Aunque la respuesta es variable, muchos pacientes experimentan una mejoría significativa en pocos días.
Otras técnicas intervencionistas
En casos de pacientes con cefaleas refractarias pueden emplearse técnicas adicionales que actúan modulando la transmisión del dolor a nivel periférico y central: entre ellas, la radiofrecuencia sobre nervios periféricos y el bloqueo del ganglio esfenopalatino (vía transnasal).
“Las técnicas de infiltración han transformado el abordaje de las cefaleas, ofreciendo alternativas eficaces, seguras y personalizadas para pacientes que no responden adecuadamente a los tratamientos convencionales -concluye la Dra. Vidorreta-. Permiten actuar directamente sobre los mecanismos del dolor, reduciendo tanto su intensidad como su frecuencia”.
Su correcta aplicación exige una valoración neurológica exhaustiva y una ejecución técnica precisa. En este contexto, el neurólogo no solo trata el dolor, sino que interviene de forma activa en su modulación, abriendo nuevas vías terapéuticas que mejoran de forma significativa la calidad de vida de los pacientes. En palabras de la Dra Vidorreta, “se puede vivir sin dolor”.
El Hospital Quirónsalud San José, centro de excelencia materno-infantil
El Hospital Quirónsalud San José se ha convertido en centro de referencia en atención materno-infantil de la sanidad privada madrileña cuyo objetivo es la excelencia en la atención integral a los menores y a su entorno familiar. Cuenta con cirugía neonatal y pediátrica y con todas las especialidades pediátricas.
Gracias a los profundos cambios acometidos en los últimos años - innovación en los equipos médicos y quirúrgico, evolución de las técnicas de tratamiento, incorporación de las últimas tecnologías y modernización de sus instalaciones- hoy brinda una cartera de servicios que cubre la casi totalidad de las especialidades, con equipos de referencia, como en la Angiología y Cirugía Vascular, donde dispone de unos profesionales altamente cualificados que desarrollan técnicas avanzadas de cirugía mínimamente invasiva, para lo que se dispone de los últimos avances técnicos en medicina.
También cuenta con otras especialidades como Traumatología, Oftalmología, Urología, Dermatología, Endocrinología, Medicina Interna, Cardiología, entre otros, así como un Servicio de Ginecología y Obstetricia de referencia y una prestación puntera en Diagnóstico por la imagen.
El Hospital Quironsalud San José ofrece una Atención de 24 horas en Urgencias pediátricas, ginecológicas y obstétricas, generales y traumatológicas.

