Tras el fracaso para sacar adelante la reforma de la sanidad en Estados Unidos, Donald Trump ha firmado un decreto para limitar la  extracción y el uso de combustibles fósiles en el país. Una medida que da un paso atrás a todos los avances llevados a cabo por la administración Obama. ¿Qué puede pasar con el sector de la energía?
 

Wen-Wen Lindroth, analista senior de deuda corporativa de Fidelity, explica que “el apoyo de Trump a los combustibles fósiles podría no importar mucho. Aunque frenaría ligeramente el crecimiento de las energías renovables, el rumbo del mundo a largo plazo hace tiempo que quedó fijado y está siendo alimentado por el progreso tecnológico. Las energías renovables superaron al carbón como  la fuente de mayor peso en la nueva capacidad de  generación eléctrica mundial en 2015, con más de medio millón de paneles solares instalados cada día. La generación eléctrica a partir de carbón muestra un declive estructural a largo plazo en EE.UU. y el gas natural es actualmente la fuente de energía más importante del país para generar electricidad”.

 

 

Fidelity

 


Afirma el experto que las subvenciones a las energías renovables están integradas en la legislación estadounidense hasta al menos 2020 y este sector es más fuerte en los estados republicanos, que suelen ser los de mayor viento. Las palas de esas turbinas (y los empleos que generan) destrozarán cualquier intento político de desmantelarlas.

En la misma línea se expresa Norbert Rücker, director de macroeconomía y materias primas de  Julius Baer. En su opinión “desde el punto de vista del inversor la nueva normativa no va a generar muchos riesgos politicos. Explican que “las energías limpias se encuentran en una parte baja del ciclo ya que la demanda –sobre todo de fuera de China-, se está reduciendo y la sobreoferta presiona a márgenes y precios. Por eso aconsejan mantenerse positivos en compañías Yieldco de energías renovables, empresas de infraestructuras de energía como gestores de gaseoductos”.
 
Aseguran que “los cambios del gobierno americano no van a conserguir revertir la evolución de los mercados de la energía. El carbon seguirá perdiendo su batalla contra el shale y las cada vez más baratas tecnologías renovables.
 
Estas medidas llegan en un momento no especialmente Bueno para la industria de la energía en bolsa. En lo que va de año se deja más de un 8%, convirtiéndose en el peor sector de todo el mercado de Estados Unidos. Esta evolución en bolsa ha coincidido con la caída en bolsa del precio del crudo hasta los 50 dólares el barril.

 

 

 

 

Sectores


 
Los precios se han reducido este mes tras cotizar en un estrecho rango en el comienzo del año debido a los temores de sobredemanda. Richard Turnill, director de estrategia global de BlackRock apuntaba en una nota a sus clientes que “la cotización de las compañías ligadas a la energía parece estar conteniendo demasiado pesimismo en el precio”.
 

Por eso afirma que “la caída de los activos ligados a la energía podría haber tocado suelo. Creemos que este descenso habría creado oportunidades en algunas compañías y los bonos de algunas empresas, aunque prevemos que el petróleo cotice en rango en el corto plazo”.  
 
En su opinión, esta situación crea oportunidades para los inversores. En BlackRock señalan a los productores de Shale debido tanto a los recortes de costes ya realizado, la mejora de la tecnología y la legislación más favorable. Además, consideran que hay valor en las petroleras integradas, entre las que incluiría a los mayores grupos europeos.

 

 

 

 

Comprar petróleo en caídas


 
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