Gamesa obtuvo un beneficio neto de 62 millones de euros en el primer trimestre, con lo que casi cuadruplica las ganancias del mismo periodo de 2014, impulsado por el efecto extraordinario de la creación junto a Areva de una sociedad dedicada a la eólica marina, denominada Adwen.

Según la información remitida hoy a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el beneficio recurrente -que no tiene en cuenta este impacto- se situó en 44 millones de euros, más del doble de los 17 millones contabilizados en los mismos meses del año anterior.

Gamesa facturó 820 millones de euros entre enero y marzo, un 43,1% más que en el mismo periodo de 2014, "por la mayor actividad".

Gamesa y el grupo nuclear francés Areva cerraron el pasado 9 de marzo un acuerdo definitivo para crear Adwen, una sociedad a partes iguales dedicada a la eólica marina, que nació con una cartera de proyectos de 2,8 gigavatios (GW).

La puesta en marcha de este proyecto ha supuesto un impacto positivo en el beneficio del grupo de 18,5 millones de euros en el periodo.

Gamesa facturó 820 millones de euros entre enero y marzo, un 43,1% más que en el mismo periodo de 2014, "por la mayor actividad".

Este repunte de las ventas se debe "al fuerte incremento de los ingresos del área de aerogeneradores", que sube un 52%, hasta 713 millones, concentrados especialmente en India (un 27% del total) y China (un 24%).

En moneda constante, el aumento de las ventas de aerogeneradores se limita al 35%.

La actividad de este trimestre, de 712 megavatios equivalentes (MWe) está "alineada con el rango de las guías comprometidas" para el conjunto del ejercicio, que se sitúan en una horquilla de entre 2.800 y 3.100 MWe.

Mientras tanto, las ventas de operación y mantenimiento repuntaron un 3% en el trimestre, hasta 108 millones de euros.

En los tres primeros meses del año, Gamesa registró la entrada de pedidos por 818 megavatios (MW), un 65 % más, lo que situó su libro de pedidos en 2.602 MW al cierre de marzo, un 50% más que hace un año.

Al cierre de marzo, la deuda financiera neta del grupo se situaba en 125 millones de euros, muy por debajo de los 655 millones contabilizados hace doce meses, unos datos que demuestra que "la compañía ha seguido robusteciendo su balance, a través del control del consumo de capital circulante y de la focalización de la inversión".

Ante estos resultados, Gamesa mantiene "intactas" las guías para este ejercicio, que prevén unas ventas de entre 3.150 y 3.400 millones de euros, y prevé presentar en junio sus nuevas perspectivas para el periodo 2015-2017.

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