Se desconoce el impacto real que supondrá compensar a los accionistas que reclamen el dinero que invirtieron en su OPV, pero lo cierto es que el anuncio del primer dividendo tras la intervención, previsto para el 2 de febrero, corre peligro.  
 
La actual dirección de la entidad ya había anunciado con anterioridad su intención de volver al dividendo a lo largo de este ejercicio y esa cita estaba prevista para la presentación de las cuentas anuales de la compañía que se producirá el próximo 2 de febrero. 

Sin embargo, según publica el diario Expansión, la incertidumbre se cierne sobre esta decisión después de conocer los informes de los peritos aportados a la Audiencia Nacional, que ha sido el último paso para demostrar, entre otras cosas, que la OPV de Bankia no se ajustó a precio en el verano de 2011. 

La duda en estos momentos estriba en quién podría hacerse cargo del pago de las compensaciones que podrían reclamar los accionistas de la entidad, aunque aún se desconoce el número y la cantidad necesaria. En principio, existe un cierto acuerdo para que sea el FROB a través de BFA el que se ocupe de dos tercios de dichas reclamaciones, mientras que a Bankia le correspondería el tercio restante. "Es pronto todavía", señalan fuentes citadas por el diario, para calcular esta cifra. 

En cualquier caso, sea cual fuere la cifra para compensar a los accionistas por la salida al parqué madrileño de Bankia  afectaría a las cuentas correspondientes al ejercicio 2014. 

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