Mañana es la fecha prevista en la que la cúpula de Popular llevará a cabo una reunión crucial con representantes del Banco central Europeo en Fráncfort. Aunque fuentes cercanas afirman que no se trata de una citación de urgencia, sino que simplemente es parte de un proceso rutinario de la empresa.

Banco Popular está en un momento realmente crítico ya que acaba de vivir la peor semana de toda su historia bursátil, y sus acciones actualmente están cotizando por debajo de su valor nominal. Cerró la pasada semana con una caída del 38% convirtiéndose así de nuevo en el centro de atención.

Fuentes citadas por Bloomberg señalan que la dirección de Popular podría “Verse forzada a discutir con el BCE posibles opciones para mejorar su situación, como la solicitud de préstamos adicionales. Se están considerando buscar la supervisión de los funcionarios del BCE para que guíen las decisiones del consejo en el caso de que no consiga liquidez extra”. Por lo que, Emilio Saracho asistirá a esa reunión cargado de argumentos para tratar de convencer al BCE de que Popular aún tiene futuro, aunque sea de la mano de otra entidad.

Las especulaciones sobre el futuro de esta entidad financiera cada vez es más cierta, ya que actualmente se suma el hecho de una bajista capitalización bursátil que ha disparado la volatilidad del valor. De hecho, el pasado viernes empezó subiendo un 5% y terminó con un desplome superior al 16%, el valor en bolsa de la entidad que preside Emilio Saracho se encuentra por debajo de los 2.000 millones de euros tras seis sesiones consecutivas de caídas y 14 de las ultimas 16 jornadas en negativo. Por lo que la entidad tiene puestos todos los sentidos en la venta de la entidad a un competidor. Su asesor JPMorgan ha dado acceso tanto a Bankia como a Santander a una muestra aleatoria de 140 operaciones de crédito y a los 80 expedientes más complejos.