El organismo que preside Mario Draghi ha decidido mantener sin cambios los tipos de interés, en el 0.25%. De hecho, poco impacto tiene esta decisión hasta conocer las previsiones que Mario Draghi hará sobre la economía y posibles medidas que llevará a cabo.

El mercado apunta a que la nueva bajada de la inflación podría ser un motivo de peso que llevara a la principal institución monetaria de la zona euro a actuar. Al fin y al cabo, el principal cometido del BCE es mantener controlada la inflación en torno al 2%, pero siempre por debajo de ese nivel.

Para más inri, en la reunión de enero el mismísimo Mario Draghi, el presidente del BCE, anunció que estaba preparado para actuar con todos los instrumentos disponibles y bajo dos condiciones. La primera de ellas fue "si se produce un tensionamiento de los mercados monetarios", que se ha producido. Y la otra "si empeora a largo plazo la inflación". Y ha empeorado.

Una vez descartada la  bajada de tipos, ahora la clave podría estar en la  tasa negativa a los depósitos a un día en el BCE, de la que tanto se ha hablado en los últimos meses, sería una de las opciones de las que dispone este organismo. Ese 0% con el que actualmente 'remunera' este organismo el dinero que las entidades depositan a un plazo de un día en su 'hucha de liquidez', podría pasar a la historia.

Además se habla de que incluso podría llevar a cabo un Quatintative Easing (QE), al estilo americano. Una operación que  no es otra cosa que implementar un programa de compra de bonos como ha hecho  la Reserva Federal de Estados Unidos o el Banco de Inglaterra.

En la rueda de prensa posterior, la principal conclusión que deja José Luis Martinez Campuzano, estratega de Citi en España es que en la entidad están  "Preparados...no, mejor "fuertemente preparados" para actuar".  Cuando sea necesario.

Las principales conclusiones del mandatario del organismo monetario son:

* Dinámica de precios limitada, pero expectativas a largo plazo fuertemente ancladas
* Periodo prolongado de baja inflación y recuperación posterior gradual
* Riesgos al alza y a la baja de inflación equilibrados
* El ECB mantendrá una política monetaria acomodaticia
* Tipos bajos o más bajos durante un largo periodo de tiempo
* Todas las opciones abiertas, vigilando los acontecimientos en los tipos monetarios
* El ECB está determinado con firmeza a tomar medidas adicionales si es requerido a ello
* Riesgos para el crecimiento, incertidumbre en mercados emergentes tiene potencial para tener impacto negativo
* La inestabilidad de los mercados no se está transmitiendo en tipos de largo plazo
* Los mercados europeos (y la economía) han mostrado resistencia ante la reciente inestabilidad

De hecho, "la resistencia mostrada por los mercados en EUR ha sido sin duda un factor que ha dado más tiempo al ECB para esperar un momento más propicio para tomar nuevas medidas. Es cierto que el escenario podría evolucionar (y evolucionará en el futuro) para tomar estas nuevas medidas. Pero no se ha discutido", explica Campuzano.

En definitiva, los mercados deben evolucionar a peor para esperar nuevas medidas desde el ECB. O la economía debe ir a peor