MADRID, 07 JUL. (Bolsamania.com/BMS) .-
Las compañías y fondos de inversión que quieren adquirir firmas competidoras en otros países se suelen encontrar con que injerencias políticas, corrupción y falta de seguridad jurídica suelen dar al traste con operaciones de compra, según ha reflejado un informe elaborado por Baker & McKenzie, en colaboración con el rotativo Financial Times y Mergermarket, y recogido por el diario económico 'Expansión'.

Según el estudio, África es el país en el que más operaciones se frustran a causa de estos factores, en donde destaca principalmente el soborno. De todos modos, Europa y Norteamérica no están exentos de estas prácticas, y más en operaciones relacionadas con recursos naturales o activos industriales.

Las firmas europeas y estadounidense suelen encontrar en estas prácticas una barrera prácticamente insalvable porque su regulación les impide llevar a cabo sobornos o otras gestiones que son de uso habitual en países africanos o de Latinoamérica, seguidos de cerca por Asia y Oriente Próximo, en donde el soborno interviene en el 20% de las operaciones.

Entre el 12% y 13% de las operaciones realizadas por compañías europeas o norteamericanas en países del tercer mundo, han estado relacionadas con prácticas de soborno.Por otro lado, Oriente Próximo cuenta con un escenario incierto en materia fiscal que espanta a los inversores. Un 43% de las transacciones se encuentran con problemas de esta índole al ser habituales las reformas normativas sin previo aviso.

La incertidumbre de los sistemas fiscales ha afectado a un 29% de las transacciones."Cada vez es más común que los clientes nos pidan que trabajemos con previsiones sobre cómo las normas fiscales pueden cambiar en cada jurisdicción", ha señalado el socio de B&M Guillaume Le Camus.

Asimismo, los principales problemas que están presenten en Europa y Norteamérica están relacionados con cuestiones regulatorias, principalmente en las que intervienen los reguladores de competencia, como aquellos relacionados con recursos naturales. Esta intromisión dispara los costes al obligar a las firmas a incluir a las administraciones en su actividad (esto ocurre en un 42% de las operaciones de esta naturaleza).

A pesar de esto, en Europa, donde se realizan un 38% de las transacciones internacionales, se da una menor intervención de los Gobiernos, mientras que en América, Asia o África, lo Ejecutivos se involucran en casi una tercera parte de las operaciones relacionadas con recursos naturales.Finalmente, Europa es el continente con menor nivel de corrupción, mientras que África cierra la lista.

Además, otros factures que influyen a la hora de entorpecer las operaciones son la opacidad de los holdings, la regulación sobre protección de datos, controles fronterizos, blanqueo de capitales o la legislación en materia laboral y medioambiental.

G.D.