Banco Popular no ha dejado de ser protagonista de la bolsa española en los últimos ocho años. Su exposición al sector inmobiliario, la pesada cartera de activos tóxicos y la forma de gestionar la crisis han llevado al valor a una situación prácticamente desesperada. Todo lo contrario de lo que ocurre con Bankinter, el banco que mejor ha atravesado la travesía por el desierto en la que se ha convertido esta última década.

Tras el desplome de los últimos días, las acciones de Banco Popular cotizan en estos momentos en sus mínimos históricos. Nunca el valor había valido tan poco y jamás había sido tan mal visto a nivel mundial. Hace solo una década, la entidad que hoy preside Emilio Saracho era símbolo de buena gestión, de eficiencia –la más de toda Europa- y de buen hacer. En solo unos años y debido a su apuesta embravecida por el sector inmobiliario, todo ese bagaje ha quedado en nada.

Popular es un banco en vías de extinción después de ocho años intentando que la crisis financiera y económica del país pasara para ayudar a reflotar sus activos inmobiliarios. Pero estos buenos deseos no han ocurrido y hoy está acosado tras cuatro ampliaciones de capital que han dejado su capitalización en los huesos. Hoy por hoy vale menos que la última inyección recibida el año pasado de sus accionistas (2.500 millones de euros).

El esqueleto que es hoy el Popular se ha dejado un 98% en los últimos diez años, cuando el sector inmobiliario tocó su pico en España. Es decir, el banco se ha quedado prácticamente en nada.  

En este tiempo, Bankinter, cuya visión del negocio hace diez años parece providencial, por no querer expandir su red de oficinas ni lanzarse al inmobiliario como si no hubiera un mañana, ha logrado en este tiempo cotizar prácticamente en el mismo nivel.

Popular y Bankinter 10 años

Pero la crisis financiera atacó a todos por igual, tanto a Bankinter como a Popular, como a cualquier entidad que oliera a banco y a España. De 2007 a 2012 todo el sector zozobró en bolsa. Bastó el rescate de Bankia y la famosa intervención de Mario Draghi, el presidente del BCE, al decir que “haría todo lo que fuera necesario”, para que las aguas comenzaran a volver a su cauce.

En ese momento se observó la gestión de Bankinter. Desde julio de 2012, cuando se tocaron mínimos, Bankinter sube un 370%, mientras  que Popular cae un 84%. Ni tan siquiera en aquel momento los antiguos directivos del banco que hoy busca comprador quisieron afrontar la dura realidad.

Desde 2012

Actualmente, se ha hecho realmente evidente los diferentes caminos que han tomado las dos entidades en la bolsa española. Mientras Banco popular sigue en el punto de mira y no levanta cabeza, Bankinter mantiene su buena evolución. En lo que va de año Bankinter ha subido un 10% mientras el Banco popular ha caído un 45%.

Popular y Bankinter desde enero

El año ha sido especialmente negativo para Banco Popular, que sigue a la búsqueda de una solución para su negocio, ya sea una venta, una ampliación de capital, o –en el peor de los casos-, un rescate, como ya han amenazado las autoridades Europeas.

Los Indicadores Técnicos Premium de Estrategias de inversión otorgan a Banco Popular una puntuación de 2 sobre 10, situando al valor en fase bajista.

Popular

 

Sin embargo, los Indicadores Técnicos Premium de Estrategias de inversión otorgan a Bankinter una puntuación de 9 sobre 10, situando al valor en fase alcista.

Bankinter EI