Además, Zapatero aseguró que la citada deducción en el IRPF, junto con la supresión del Impuesto sobre el Patrimonio, que tienen como principal objetivo estimular la economía, supondrán una "dinamización de medio punto del Producto Interior Bruto", así como la creación de 100.000 empleos.En su intervención en un almuerzo organizado KPMG y Europa Press, El jefe del Ejecutivo explicó que dadas la singularidades de su régimen fiscal, la deducción de los 400 euros en el IRPF "no puede aplicarse en los mismos términos" a los autónomos.No obstante, garantizó a los trabajadores por cuenta propia un trato equitativo de acuerdo con el "empeño" puesto por el Gobierno en esta legislatura para dotarles de un estatuto "propio y digno" por primera vez en la historia".Actualmente hay en España 3.390.000 afiliados al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, según los últimos datos disponibles, del mes de enero.El presidente del Gobierno aseguró que la deducción de 400 euros prometida para asalariados y pensionistas que pagan el IRPF es ya de por sí "una reforma" fiscal , y se aplicará "indefinidamente" hasta que se produzca "otra reforma del IRPF, que no está en el calendario de prioridades" del PSOE.Insistió en que se aplicará como "medida prioritaria", al igual que la remisión al Parlamento de la supresión del Impuesto sobre el Patrimonio.Ambas medidas, insistió, tienen el objetivo de "estimular la economía, el ahorro y la capacidad adquisitiva", y se mostró convencido de que pueden contribuir a una dinamización de medio punto del PIB, a la creación de 100.000 empleos y a ayudar al poder adquisitivo de los ciudadanos, mermado por los aumentos de precios de consumo y por las subidas hipotecarias.En cualquier caso, al aludir a la inflación, aseguró que pese a las fuertes subidas del comienzo del año se irá reduciendo la tasa interanual hasta situarse "a final de año por debajo del 3%".En su intervención, Zapatero insistió en que su posición sobre la fiscalidad es que se trata de un componente "estructural y determinante", y reiteró que "hay que defender los impuestos conceptualmente", porque deben existir los tributos "adecuados para financiar los servicios públicos, distribuir riqueza, innovar y preparar el país para el futuro".Insistió en que "se puede ser progresista en fiscalidad" y aseguró que España tiene una presión fiscal "menor" que la de otros países europeos que le ha permitido a un tiempo conseguir una mayor actividad económica y una mayor cohesión social".