Los líderes republicanos en el Congreso han manifestado su preocupación por el QE2 de la Fed. Los mercados bursátil y de crédito de Estados Unidos no comparten esas reservas.
El índice Standard & Poor’s 500 ha subido 17% desde que el presidente de la Reserva Federal indicó por primera vez el 27 de agosto que el banco central podría comprar más deuda para impulsar la economía. Los bonos basura (“junk”) subieron, y la rentabilidad extra que los inversores piden por tener esos valores en lugar de deuda del gobierno se contrajo a 5,45 puntos porcentuales ayer desde 6,81 puntos, según datos de índice de Bank of America Merrill Lynch.

“Ha tenido éxito”, dijo Peter Hooper, economista jefe de Deutsche Bank Securities en Nueva York, sobre la política de Bernanke de inyectar dinero al sistema financiero, conocida como QE2. “Ha contribuido al avance del mercado bursátil y ha sido importante para reducir considerablemente el riesgo de una deflación.

Los datos económicos más recientes contrastan con la negatividad de los informes económicos del verano pasado,
incluso caídas en las ventas de viviendas y una contracción de las nóminas, que hicieron que economistas como Martin Feldstein de la Universidad de Harvard advirtieran que los riesgos de una nueva recesión estaban aumentando.

"Lo que la Fed está intentando hacer es reflotar la economía", dijo Ward McCarthy, economista financiero jefe de Jefferies & Co. en Nueva York. "Considerando que ha evitado las expectativas de una deflación y fomentado un avance del mercado bursátil, ha sido un éxito".