Con menos de un año en nuestra renta variable, Vueling es incapaz de tomar vuelo. La aerolínea de bajo coste atraviesa una zona de turbulencias peligrosa y su cotización ha caído hasta la mitad del precio de su debut allá por diciembre, cuando despegó a 30 euros. En lo que llevamos de ejercicio, sólo Astroc registra un comportamiento bursátil más negativo que Vueling.
Vueling ha comenzado con recortes de dos dígitos la primera sesión de la semana, después de que JP Morgan redujera su recomendación hasta neutral desde sobreponderar. La aerolínea navega con rumbo definido y no es el destino elegido por los inversores, después de las decepcionantes cuentas semestrales que rindió el viernes pasado y que nadie podía augurar. La aerolínea ha incrementado el número de pasajeros en casi un 79% y sus ingresos cerca de un 60% en tiempo récord, pero no ha sido suficiente. La alta cotización del crudo y la feroz competencia que vive el sector hacen mella y ha quintuplicado sus pérdidas durante el primer semestre del año. Además ha revisado a la baja sus perspectivas para el conjunto del ejercicio. Vueling cayó entonces cerca de un 30% en bolsa y registró su mayor desplome bursátil en la historia. Vueling, que en la actualidad cotiza en torno a los 15 euros, logró alcanzar su máximo histórico el pasado 23 de febrero, cuando cerró en los 46,70 euros. Desde entonces, las acciones de Vueling no han remontado el vuelo y han encadenando cuatro meses consecutivos de pérdidas, hasta situarse en los 15,80 euros por acción.*Gráfico histórico de Vueling