El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha confirmado la legalidad de las ayudas concedidas en Austria a Lenzing, competidora de la químico-papelera cántabra Sniace, y la incompatibilidad con la legislación comunitaria del préstamo recibido por la empresa española Caja Cantabria. La corte europea, en sendos fallos pronunciados hoy, desestimó los recursos presentados por Sniace contra dos sentencias previas del Tribunal de Primera Instancia. En el primer caso, la químico-papelera cántabra basaba su recurso en un error de procedimiento en el juicio de las ayudas recibidas por su competidora Lenzing, por parte del gobierno austríaco, consideradas legales por la Comisión Europea. En el segundo, en 1998 Caja Cantabria concedió un préstamo de 12,02 millones de euros a Sniace. Bruselas autorizó en 2000 el préstamo, pero su competidora Lenzing recurrió esta decisión y el Tribunal de Primera Instancia estableció en 2004 que estas ayudas eran incompatibles con la normativa europea.