La filial argentina de Telefónica apunta que sufrirá un impacto negativo en sus cuentas por la hiperinflación que sufre el país. La operadora de telecomunicaciones reconoce que sufrirá un ajuste de 625 millones en sus ventas netas, de 215 millones en el OIBDA (ganancia operativa antes de depreciaciones y amortizaciones) y 265 millones en sus beneficios.

Telefónica señala en su folleto continuado que "la inflación en Argentina ha crecido significativamente desde el segundo trimestre de 2018, (...) los datos sugieren que la inflación acumulada de los tres últimos años ha superado el 100%".

La compañía de telecomunicaciones apunta también que "otro posible foco de incertidumbre podría derivarse de la situación política en Cataluña y su impacto en la economía española. Aunque acontecimientos recientes están contribuyendo a reducir la inestabilidad, si las tensiones políticas resurgieran o se intensifican, ello podría tener un impacto negativo tanto en las condiciones financieras como en el escenario español macroeconómico actual".

Telefónica Argentina perderá 265 millones por la hiperinflación y alerta del riesgo en Cataluña

Telefónica también señala que en Latinoamérica destaca el riesgo cambiario derivado tanto de factores externos como internos. "Dentro de los primeros destaca la incertidumbre derivada de la pauta de normalización monetaria en Estados Unidos, los precios de las materias primas que continúan bajos en algunos casos a pesar de la mejora en los últimos meses, y las dudas sobre el crecimiento y los desequilibrios financieros en China", comenta.

"Dentro de los internos destacan los todavía elevados déficits fiscales y de cuenta corriente en los principales países latinoamericanos y la baja liquidez de ciertos mercados cambiarios, acompañados de un crecimiento bajo de productividad que no permitirían avanzar más aceleradamente en el desarrollo económico", apuntan desde la compañía. 

Para Telefónica, las elecciones en Brasil y la negociación del Tratado de Libre Comercio entre EEUU, Canadá y México "son focos de posible inestabilidad cambiaria para el corto y medio plazo".

La compañía también habla sobre el Brexit y comenta que "el proceso de salida de Reino Unido de la Unión Europea tras la votación favorable en el referéndum celebrado en 2016 supondrá un ajuste económico cualquiera que sea la nueva relación económica-comercial entre Reino Unido y el resto de Europa en el futuro". Aunque apuntan que las operaciones de O2 y en el grupo Telefónica no va a ser significativo "porque hay escasa relación comercial entre la operadora británica y el resto de las compañías del grupo".

Telefónica cifra en 232 millones el impacto de la venta del 9,99% de Telxius

La compañía que dirige José María Álvarez-Pallete apunta que el impacto en el patrimonio neto del grupo de la colocación del 9,99% de Telxius a Pontegadea, la sociedad de inversiones que controla Amancio Ortega, será 232 millones. Telxius es la filial de infraestructuras de telecomunicaciones de Telefónica. 

Telefónica alcanzó a finales de julio un acuerdo con Pontegadea para la venta de una participación indirecta equivalente al 9,99% de Telxius a través de su filial, Pontel Participaciones, que es titular del 60% del capital social de Telxius. En concreto, tras la operación Pontegadea es propietaria de un 16,65% de Pontel y Telefónica del 83,35% restante, recoge Europa Press.

En febrero de 2017, Telefónica vendió una participación del 40% a la gestora de fondos Kohlberg Kravis Roberts (KKR) por un importe total de 1.275 millones de euros, lo que equivalía a unos 12,75 euros por acción. Pontegadea pagó un precio equivalente a 15,2 euros por acción de la filial de infraestructuras, un 19,2% más de lo que abonó KKR casi año y medio antes. 

Este miércoles las acciones de Telefónica se revaloriza un 1,7% hasta los 7,13 euros por acción, y lidera los avances en el Ibex 35. 

José Antonio González, analista técnico de Estrategias de Inversión apunta que "Telefónica resuelve al alza la resistencia de los 6,977 y su media móvil simple de 40 periodos o de medio plazo, extendiendo el proceso de recuperación que parte desde mínimos anuales permitiendo normalizar lecturas de sobreventa acumulada en osciladores y frenar el avance de los niveles de volatilidad, medidos a través del rango de amplitud medio en porcentaje".