La agencia de calificación crediticia Standard & Poor's (S&P) ha mantenido el 'rating' de Endesa en vigilancia con implicaciones negativas a la espera de que se aclare su estructura financiera y de que la compañía cuente con una estrategia de futuro.
La agencia mantiene en 'A' (calidad buena) el 'rating' a largo plazo de Endesa, y en 'A-1' (calidad superior) la nota a corto plazo, después de que Enel, Acciona y E.ON anunciaran un acuerdo para el reparto de la compañía. La decisión de S&P "muestra los riesgos y las incertidumbres en torno al proceso de puja por Endesa, y en torno a la estrategia futura de la compañía y su estructura financiera tras el previsible cambio de propietarios", indica la analista de la agencia Ana Nogales. S&P retirará la vigilancia negativa cuando "el resultado de la oferta sea claro". "En ese momento nos reuniremos con Endesa para determinar el efecto del acuerdo sobre sus negocios y sobre sus perfiles de riesgo", añade.