Sol Melia registró un beneficio neto de 47,5 millones de euros durante los nueve primeros meses del año, lo que supone un descenso del 40,7% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, informó hoy el grupo hotelero.
Entre enero y septiembre, los ingresos totales alcanzaron los 899,9 millones de euros, un 9,3% menos, mientras que el resultado bruto de explotación (Ebitda) se situó en 185,5 millones de euros, un 16% inferior al de los nueve primeros meses de 2008.

El resultado neto de explotación (Ebit) se redujo un 24,2%, hasta 111,9 millones de euros, mientras que el resultado de explotación antes de amortizaciones y alquiler de flota (Ebitda) cayó un 12,6% y se situó en 244,7 millones.

La hotelera de la familia Escarrer atribuyó esta mejora de sus resultados financieros con respecto al periodo anterior a la favorable gestión de la deuda y al descenso de los tipos de interés, en un entorno "ligeramente más favorable" al registrado hace tres meses con revisiones al alza en algunos de sus principales mercados como Estados Unidos, Reino Unido o Alemania y a un comportamiento "mejor de lo esperado" de la evolución de la pandemia de la gripe A (H1N1), que "no ha tenido impacto en costes o afecciones en el negocio".

Asimismo, destacó una mejor evolución de los 'resort' vacacionales frente a los hoteles urbanos en España, que han resistido la desaceleración del mercado británico por la depreciación de la libra, evolución que según la compañía es atribuible a la resistencia del mercado español en los destinos nacionales.

A esto hay que añadir una "atenuada" caída de los ingresos --que pasaron de caer un 19% en el segundo trimestre a un 16,2% en el tercero-- y de la tasa de ocupación, que se vio recortada un 6,6%, frente al descenso del 12,1% que registró en el segundo trimestre.

La compañía valoró "muy positivamente" la reciente firma de un acuerdo de 'factoring' asociado a los contratos de Sol Meliá Vacation Club, su aérea de negocio dedicada al tiempo compartido, operación con la que pretende optimizar su liquidez. Así, tras la operación el flujo de caja se situó en 353,2 millones de euros, mientras que los vencimientos de su deuda para el periodo 2010-2011 alcanzan los 434,6 millones de euros.

En cuanto a la evolución del negocio de cara a los próximos meses, Sol Meliá se mostró cauta, aunque reseñó "cierto optimismo" ante el mayor interés por los viajes de negocios en destinos españoles, así como en algunas de las capitales europeas como Londres, Berlín, París o Roma, "la esperada recuperación en Latinoamérica y el Caribe al calor de la incipiente reactivación económica del gigante norteamericano".

OPTIMIZACIÓN DE COSTES

Sol Meliá recordó que la implementación de su plan de contingencia frente a la crisis ha tenido un impacto sobre sus ingresos de 41,1 millones de euros en los nueve primeros meses del año y ha permitido un ahorro de 59,8 millones de euros, gracias a su programa de optimización de costes y al ajuste de oficinas corporativas.

No obstante, teniendo en cuenta el actual entorno económico y las actuales dificultades que atraviesan los principales mercados en los que opera, la cadena no ha alterado su visión estratégica y apostará por fortalecer sus marcas, fidelizar sus clientes y mejorar su competitividad a largo plazo.

Sol Meliá informó de que continúa con sus planes de expansión y trabaja para incorporar 24 nuevos hoteles durante los próximos dos años, establecimientos que se regirán por fórmulas "poco intensivas en capital" como la franquicia en la mayoría de los casos (el 83%), el contrato de 'management' o el alquiler (17%). Con estas incorporaciones, la cadena se introducirá en cuatro nuevos países: China, Dinamarca, Austria y Cabo Verde.