El consejero delegado del Banco Santander, Alfredo Sáenz, ha señalado que el consorcio que conforma junto a RBS y Fortis, que acaba de comprar ABN Amro, contará finalmente con el apoyo del 95% del accionariado del holandés banco holandés, lo que les permitirá hacerse con todo el capital. Sáenz ha recordado que los tres bancos son propietarios del ABN desde el 17 de octubre después de que el 86% del capital apoyase la propuesta del consorcio hasta el 5 de octubre pasado.
Los accionistas que poseen el 14% restante pueden acudir a la oferta del consorcio durante el periodo de repesca que termina el 31 de octubre, momento en que los bancos, si alcanzan el 95% de apoyo, comprarán forzosamente el resto Sáenz mostró su satisfacción por haber logrado la compra y señaló que una operación "que nos calza como un zapato" será muy importante para el futuro de la entidad. El banco prevé que la puesta equivalencia de los beneficios de ABN tengan un impacto de unos 200 millones de euros en los resultados del Santander en los últimos meses de 2007. El Santander y sus socios podrían adueñarse del cien por cien de las acciones del ABN Amro si consiguen un respaldo por parte de los accionistas de ABN superior al 95%. En caso de alcanzar ese 95%, la ley holandesa obliga a los accionistas que no han acudido a la oferta a vender forzosamente sus títulos a un precio que establecería la Corte de Apelaciones de Amsterdam y que sería al completo en efectivo. El consorcio señaló, en el folleto de su oferta pública de adquisición del ABN, que ejercería el derecho de compra forzosa si conseguía dicho respaldo del 95%, recogido en el código civil holandés, a raíz de una directiva del 2004 de la Unión Europa.