El Banco Santander ha inyectado durante el primer semestre del año 800 millones de euros a su filial alemana.


Estas inyecciones han sido realizadas mediante varias ampliaciones de capital. La mayor parte de este desembolso (494 millones) se llevó a cabo para pagar en enero la adquisición del negocio de banca comercial de SEB.

Los restantes 306 millones han sido destinados a elevar los niveles de solvencia ante las expectativas de un incremento de la actividad los próximos meses. De hecho, desde la entidad que preside Emilio Botín esperan una mejora del segmento de financiación al consumo y del tradicional.

Santander ya es la sexta entidad de Alemania, después de haber efectuado durante los últimos años una política de expansión por el país a través de Santander Consumer Finance.