Reino Unido y Alemania pedirán que sus respectivos supervisores financieros investiguen de manera "inmediata" las actividades de Goldman Sachs después de la acusación de fraude presentada el pasado viernes por la Comisión del Mercado de Valores de EEUU (SEC) y las informaciones aparecidas en la prensa sobre los planes de la entidad de repartir casi 4.000 millones de euros en 'bonus', lo que ha sido calificado por el primer ministro británico, Gordon Brown, como una "bancarrota moral".

En declaraciones a la cadena británica BBC, el primer ministro británico afirmó que la Autoridad de Servicios Financieros (FSA) debería abrir una investigación con carácter inmediato en cooperación con los reguladores de EEUU.