Repsol YPF logrará una "fuerte" rentabilidad en sus inversiones en refino en España debido a la fuerte dependencia del gasóleo de importación en el país, en contra de las "preocupaciones de algunos inversores" que dudan de los planes de la petrolera en 'downstream' (refino y marketing), según un informe de Royal Bank of Scotland (RBS).
"Algunos inversores han expresado su preocupación acerca del gasto continuado de Repsol en la mejora de las refinerías, pese a las actuales dificultades del mercado", y "nuestra posición es que estas preocupaciones están exageradas", aseguran los analistas del banco británico.

El informe, en el que se eleva de 24 euros a 24,5 euros el precio objetivo de la acción de Repsol, recuerda que España padece un "gran déficit de diesel" y que las inversiones de la petrolera deben percibirse como parte de la oportunidad de la compañía de reducir esta "dependencia de las importaciones".

"Nuestra experiencia muestra que habrá un impacto positivo en las ganancias y en el flujo de caja gracias a la mejora de las refinerías", asegura RBS, que calcula que en 2012 las inversiones de Repsol en marcha aportarán 550 millones al beneficio operativo (Ebit) del área de 'downstream', lo que equivaldrá al 85% del total.

Las inversiones procurarán además una rentabilidad cercana al 12,4%, por encima del 7,5% de media de la compañía, y ofrecerán nuevas "oportunidades" de negocio, señala el informe.

RBS ha decidido elevar en un 11%, hasta 2,4 euros por acción, la previsión de beneficio de Repsol en 2012 "gracias a la mejora de la percepción de la repotenciación del área de refino".