Repsol obtuvo en el primer trimestre de 2018 un beneficio neto de 610 millones de euros, lo que supone un descenso del 11,5% frente a los 689 millones de euros alcanzados en el primer trimestre de 2017, cuando la subida de los precios de los productos petrolíferos tuvo un efecto excepcional en el valor contable de los inventarios, según ha explicado hoy la compañía.

En un hecho relevante remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Repsol ha informado de que el beneficio neto ajustado del periodo, que mide específicamente la marcha de los negocios sin tener en cuenta el efecto inventario, alcanzó los 616 millones de euros, frente a los 570 millones obtenidos entre enero y marzo de 2017, lo que supone un aumento del 8%.

El ebitda se situó en 1.804 millones de euros, en línea con los 1.844 millones de euros logrados entre enero y marzo de 2017.

La compañía se apoyó en la flexibilidad que le otorga su modelo de negocio integrado y en las medidas de eficiencia y creación de valor implantadas para afrontar con éxito el trimestre, que respecto al mismo período del pasado año estuvo marcado por unos precios del crudo más elevados (Brent +24%), unos menores precios del gas (Henry Hub -9,4%), un dólar débil frente al euro (-15%) y, en general, un entorno internacional menos favorable a los negocios industriales.

El negocio de Upstream tuvo un resultado de 320 millones de euros, un 43% mayor al obtenido entre enero y marzo del año anterior. Las medidas adoptadas en su plan de sinergias y eficiencias, los mayores volúmenes de producción y la subida de los precios de realización del crudo y del gas posibilitaron este mejor desempeño del área.

 

 

El resultado de Downstream se situó en 425 millones de euros, en un trimestre en el que las áreas de Marketing, GLP y Trading y Gas & Power tuvieron un comportamiento más positivo. Por su parte, las áreas de Refino y Química se vieron afectadas por las paradas de mantenimiento realizadas en tres de sus complejos industriales.

Una vez finalizado el trimestre, el Consejo de Administración de Repsol aprobó convocar la Junta General Ordinaria de Accionistas de la compañía, que se celebrará el próximo 11 de mayo.

Repsol: dividendo de 0,50 euros por acción

El Consejo acordó proponer a la Junta una retribución al accionista equivalente a unos 0,50 euros brutos por acción, a través del Programa “Repsol Dividendo Flexible” y en sustitución del dividendo complementario del ejercicio 2017. Esta retribución se suma a la que la compañía aprobó, como parte del mismo programa y en sustitución del tradicional dividendo a cuenta de 2017, por un importe equivalente a unos 0,40 euros brutos por acción, por lo que la retribución total al accionista aumentará hasta el equivalente a los 0,90 euros por acción.

Además, el Consejo propondrá a la Junta General de Accionistas una reducción del capital social, mediante la amortización de acciones propias, por un volumen equivalente a las acciones que se emitan en 2018 con motivo de los scrip dividends.