Las espectaculadores subidas vividas ayer por los índices neoyorquinos han hecho no sólo que el Nikkei cierre en positivo, sino que aventuran considerables ganancias en los mercados europeos. El Ibex 35 va camino de conquistar los 8.500 puntos tras el éxito cosechado en la que fue la última subasta de deuda del año y a la espera de las peticiones que puedan producirse por parte de la banca a la barra libre de liquidez que hoy abre el BCE. Se calcula que podría prestas hasta 550.000 millones de euros.

Los futuros no niegan la evidencia. Las bolsas europeas quieren mantener los beneficios de ayer y prolongar algo más su estancia en la parte alta del canal lateral en el que viven encerradas desde hace meses. El Ibex 35 rebota más de un 0,60% y sus futuros llevan al selectivo por encima de los 8.500 enteros. Veremos cómo cotizan hoy tanto Repsol YPF como Sacyr Vallehermoso tras las ganancias de ayer, después de que la petrolera se haya quedado con el 10% del total del 20% de las acciones que la constructora tenía de ella y de que Pemex, la petrolera mexicana, hay anaunciado que estudiará también su participación en la compañía de Brufau.

La situación puede extenderse al resto de Europa donde los futuros del Eurostoxx50, el Dax aelmán y el Cac francés cotizan con avances adicionales que oscilan entre el 0,5% y el 0,8% tras el cierre al alza, hasta un 1,48%, del índice Nikkei de la Bolsa de Tokio que ha ignorado prácticamente las consideraciones económicas del Banco de Japón al asegurar que la recuperación de su país se encontraba en "una pausa". 

Hoy es el turno del Banco Central Europeo que abre la ventanilla al préstamo a las entidades financieras. Se calcula que éstas podrían pedir hasta 550.000 millones de euros para resolver sus problemas de liquidez.

La banca acude hoy a la barra libre de liquidez del BCE. Estima repartir, prestar, unos 550.000 millones de euros.

La prima de riesgo parece relajarse y se coloca en los 310 puntos básicos a primera hora de la mañana, mientras que el bono a diez años se mantiene con una rentabilidad exigida del 5,1%. El par euro/dólar, por su parte, se mantiene medianamente estable en el 1,30.