Portugal se pone las pilas y, para evitar el contagio de la crisis griega, llevará a cabo más medidas de austeridad.

El presupuesto de Portugal para 2012 eliminará las extras de verano y Navidad de los funcionarios públicos y ampliará la jornada de trabajo para que el país pueda recuperar la credibilidad y satisfacer los términos de un rescate financiero de 78.000 millones de euros, dijo el jueves por la noche le primer ministro Pedro Passos Coelho.

Passos Coelho dijo que las medidas eran necesarias para sacar a Portugal de una emergencia nacional que se establecen como resultado de una recesión más profunda de lo esperado el próximo año.

"Ahora más que nunca, cumplir con los objetivos nacionales, ejecutar el presupuesto 2012 bien y superar la emergencia nacional depende absolutamente del compromiso de todo el mundo", dijo.

Economistas esperan que la economía se contraiga al menos un 2% al año que viene después de una caída que se prevé llegará al 1,8% en 2011.