Consideramos que una de las claves del éxito del equipo de renta variable global de BlackRock es nuestra capacidad de ser muy flexibles y modificar el estilo de nuestras carteras para adaptarlo a las circunstancias cambiantes. Gracias al importante input macroeconómico que entra en nuestro proceso de inversión, junto a la gran calidad de nuestras capacidades de selección de valores, consideramos que podemos batir al mercado en cualquier entorno.

Perspectivas económicas
Los datos económicos indican que ya hemos superado la fase de recuperación inicial del ciclo económico actual, y algunos indicadores avanzados comienzan a retroceder hacia niveles más normales.

A nuestro juicio, estamos entrando en un periodo de crecimiento económico sostenido. Sin embargo, éste será débil a causa del lastre fiscal que soportan los mercados desarrollados. Consideramos que una característica destacable del ciclo económico en los próximos años será la brecha creciente entre las tasas de crecimiento de los mercados desarrollados y sus homólogos emergentes menos endeudados.

Sentimiento de los inversores
El sentimiento de los inversores aún parece deprimido. El índice de volatilidad VIX está actualmente en niveles altos, aunque no en los extremos del otoño de 2008. Ahora que disminuye el temor a un recalentamiento de los mercados emergentes, hemos identificado oportunidades en una nueva rotación desde EE.UU. hacia los mercados emergentes.

En nuestra opinión, es poco probable que la economía mundial se enfrente a una recesión de “doble suelo”. Como hemos señalado, esperamos una expansión económica sostenida, pero con una brecha creciente entre los niveles de crecimiento económico registrados por los mercados desarrollados y los emergentes.

Valoración de la renta variable
La valoración de la renta variable mundial ha subido desde sus niveles extraordinariamente baratos de hace unos 12 meses hasta un nivel que ahora parece razonable, y que sigue siendo atractivo en comparación con la renta fija o el efectivo. En términos de PER normalizado, la renta variable continúa en uno de sus niveles más bajos de los últimos 25 años.

En general, los diferenciales de valoración de la renta variable han sufrido una contracción sustancial, reduciendo las oportunidades de “valor” existentes en el mercado. Sin embargo, existen algunas excepciones muy notables a esta generalización. Por ejemplo, se ha producido una desvalorización importante de la renta variable de Europa y los mercados emergentes y vemos oportunidades atractivas en estas dos regiones.

Liquidez
Con la excepción del Reino Unido, la inflación subyacente ha bajado rápidamente en la mayoría de las economías principales. La inflación subyacente parece haber tocado techo en China, lo que debería aliviar la presión para que suban los tipos de interés. En este entorno, consideramos que el precio del dinero se mantendrá bajo durante al menos los próximos 12 meses. Sin embargo, la disponibilidad de dinero sigue siendo un problema, pues no ha proliferado. No obstante, las encuestas a directivos de préstamos sobre condiciones de crédito a las empresas parecen dibujar un panorama de mejora.

Anomalías de mercado y oportunidades
Con la desaparición del mercado de algunas oportunidades de “valor”, nos hemos centrado principalmente en títulos que, a nuestro juicio, ofrecen una combinación de valor y crecimiento – una estrategia GARP (“crecimiento a precio razonable”).

A continuación destacamos algunas de las anomalías de mercado que hemos identificado y que, a nuestro juicio, pueden ofrecer oportunidades de inversión interesantes.

1. Rentabilidad por dividendo frente a rentabilidad del crédito
La actual prima por rentabilidad de los beneficios es extrema, como se refleja en la alta rentabilidad por dividendo, que es sustancialmente superior a la rentabilidad del crédito. Aquí vemos oportunidades en inversiones defensivas, como salud y también valores de energía.

2. Perfiles de deuda de los mercados desarrollados y emergentes
En general, las balanzas fiscales se han deteriorado rápidamente, un 20-30% sólo en los tres últimos años. Si no se presentan iniciativas fiscales de gran magnitud e inmediatas, es probable que estos déficits sigan siendo alarmantemente altos a lo largo de 2011, y existe un riesgo real de espiral en la carga de la deuda. Dado que estos déficits son mucho más estructurales que cíclicos, consideramos que podrían persistir durante toda la recuperación cíclica.

El contraste entre las precarias situaciones fiscales puestas de manifiesto en el mundo desarrollado y las situaciones mucho más tranquilas de los mercados emergentes es muy llamativo y consideramos que tendrá un impacto importante sobre las perspectivas de crecimiento futuro de ambos grupos.

3. El sector financiero estadounidense frente al europeo
La rentabilidad inferior del sector financiero europeo ha sido espectacular, de tal modo que el diferencial de valoración entre los títulos financieros de EE.UU. y Europa nos parece extremo: los valores financieros europeos parecen muy baratos en términos relativos.

4 Márgenes altos frente a economía deprimida
En este momento, los márgenes operativos de las compañías son muy altos. Si bien los márgenes han regresado a máximos anteriores, la producción de la economía mundial aún es muy inferior a la potencial.