La divisa nipona se ha disparado a niveles máximos frente al dólar mermando así la capacidad exportadora del maltrecho Japón.

Cuando todo parecía que no podía ir a peor, el yen se dispara frente a la divisa estadounidense oscureciendo sus posibilidades de financiación a través de la exportación. La fortaleza del yen encarece sus exportaciones, especialmente las de energía a China y países vecinos.

La razón del encarecimiento se encuentra en que la población japonesa habría extraído fondos masivos de los bancos para comenzar a costear las obreas de reconstrucción de viviendas, mobiliario y desperfectos.

Así pues, el yen subía el jueves a un máximo récord de 76,25 dólares frente al dólar, nivel al que parece obligada una intevención de la moneda por parte del Estado.

Desde el Gobierno nipón, el ministro de Finanzas acusó a la especulación la subida del yen.

En el parqué, el Nikkei volvió a los números rojos y cerró hoy con una caída del 1,4% debido a que la situación en la central nuclear de Fukushima ya ha hecho ya "incontrolable", según los organismos oficiales.


Gráfico Dólar-Yen: