Recién iniciadas sus vacaciones estivales, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se ha decidido a lanzar una ofensiva contra la agencia de calificación S&P casualmente después de que ésta se atreviera a rebajar el rating del país.


Según ha revelado el rotativo New York Times, el Departamento de Justicia de EE.UU. investiga a la agencia de calificación Standard & Poor"s para determinar si calificó al alza bonos hipotecarios antes de la crisis económica desatada a finales 2007.

Según adelanta en su edición en internet, fuentes conocedoras de la investigación explicaron al diario que la investigación empezó antes de que Standard & Poor"s degradara este mes la deuda estadounidense de AAA a AA+.

No obstante, la operación avivará el fuego de la polémica por la situación económica que vive el país, que todavía no acaba de despegar, a lo que se suma una tasa de desempleo por que supera el 9% y un gran monto de deuda soberana.

Tras la rebaja de la calificación, algunos legisladores y miembros del Gobierno han cuestionado la credibilidad del proceso de evaluación de la deuda de la compañía neoyorquina y la competencia de sus analistas, alegando que habían errado en sus cálculos sobre la deuda.

El Departamento de Justicia ha indagado acerca de situaciones en las que analistas de la compañía querían darle una calificación menor a los bonos hipotecarios pero podrían haber sido desautorizados por los ejecutivos de Standard & Poor"s, indicaron las fuentes al diario.

Si el Gobierno encuentra suficientes evidencias que apoyen el caso, que aparentemente sería un caso civil, podrían dañar la tradicional imagen de la compañía que asegura que sus analistas actúan independientemente.

No está claro si la investigación del Departamento de Justicia también incluye a las otras dos principales agencias de calificación Moody"s y Fitch, o solo a Standar & Poor"s.