Miguel Martín Fernández, presidente de la Asociación Española de la Banca, cree que España se encuentra en un punto de inflexión de la crisis, aunque éste podría dilatarse en el tiempo.

Martín Fernández ha hecho públicas estas consideraciones en la presentación de los resultados del 2010 de Bancos Españoles. El presidente de la AEB cree que el 2011 puede suponer un punto y a parte en la crisis que azota Europa y España. Aunque esta inflexión podría prolongarse en el tiempo, "el 2011 tendrá un final mejor que el principio". Para salir de esta crisis "los países tendrán que devaluarse internamente y las autoridades europeas tendrán que defender cuál es su política económica".

Sin embargo, el sistema financiero aún tiene asignaturas pendientes, como la reestructuración actual de las cajas de ahorros. Con repecto a ésta, Martín Ferández dice que el riesgo principal está en "no ejecutar con éxito las reformas emprendidas en los campos fiscal, laboral y financiero" y, es que, "el Gobierno debería exigir a las entidades financieras que ayuda duras reformas, como hace la Unión Europea, lo que lleva a los países a que no quieran pedir rescate".

Esta reforma, además, debería realizarse con el menor consumo de recursos públicos y que no afecte a la competencia y a la reestructuración. creando así entidades competitivas, fuertes y sanas y no sólo convirtiendo deuda privada en pública".

En cuanto a los bancos españoles, el experto ha defendido que "la morosidad y la cartera inmobiliaria no son un problema, hay total trasparencia y dotaciones para cubrirlo".