National Express, la mayor operadora de transporte por carretera y ferrocarril del Reino Unido, informó hoy de que ha iniciado conversaciones con sus bancos acreedores para renegociar las condiciones de una parte de su deuda neta, que asciende a 1.200 millones de libras (unos 1.414 millones de euros). El grupo, que posee en España Alsa y Continental Auto, busca renegociar algunas de las cláusulas establecidas en los préstamos, como la que obliga a la compañía a que su deuda no supere en 3,5 veces los beneficios subyacentes (antes de impuestos y amortizaciones). National Express teme ahora no poder hacer frente a este requisito, dada la caída del número de pasajeros en su franquicia ferroviaria para la costa este inglesa, por la que debe abonar al Departamento de Transportes británico 395 millones de libras (465 millones de euros) a lo largo del presente ejercicio.