La situación en España es radicalmente diferente a la de Italia. El entorno macro es mucho mejor: la confianza económica sigue siendo muy alta, es consistente con un fuerte crecimiento en torno al 3,0% y la tasa de desempleo está cayendo rápidamente. Por ello, aunque la moción de censura salga adelante, en nuestra opinión, no creará una crisis política, pues se necesita mucho más para romper la buena dinámica económica de España, ya que el país no tiene ningún problema urgente que deba resolver un gobierno.

Julien-Pierre Nouen, economista-jefe de Lazard Frères Gestion analiza la situación que está viviendo España.

 

Creemos que el movimiento en el riesgo país de España ha sido influido más por lo que ha sucedido en Italia, que por los eventos políticos internos. De hecho, se prevé que el déficit presupuestario español se sitúe en el 2,5% en 2018 y la relación deuda / PIB empiece a descender, por lo que, si el crecimiento se mantiene en el nivel actual, el riesgo de la deuda española mejorará.

Si se convocan unas elecciones anticipadas, según las últimas encuestas, Ciudadanos, partido proeuropeo, podría ganarlas. El escenario probablemente más negativo sería un gobierno de coalición formado por PSOE y Podemos, aunque en ese caso dependería del peso respectivo de las dos partes. Si el PSOE “tuviera la sartén por el mango”, podría ser capaz de dominar las tendencias euroescépticas de Podemos. No obstante, hay que decir que los tres principales partidos políticos (PP, PSOE y Ciudadanos) comparten el compromiso con el euro y, por lo tanto, respetan el Tratado de Estabilidad y Crecimiento.

Lo que está afectando al mercado de deuda español es la situación de Italia. Si las preocupaciones sobre una posible salida del país transalpino de la zona euro aumentan mucho, podría haber algún tipo de contagio y la deuda española podría estar bajo presión, pero en tal escenario, el BCE podría verse tentado a retrasar la disminución de las compras después de septiembre. Además, mientras el consenso favorable a permanecer en el euro siga siendo sólido, si los diferenciales se amplían, brindarán una oportunidad de compra.

En renta variable, mientras no se resuelva la situación italiana, continuará la volatilidad y podríamos asistir a momentos de pánico. Sin embargo, el contexto económico sigue siendo positivo, con un buen crecimiento económico mundial que, a su vez, respalda el crecimiento de los beneficios por acción. El problema es que durante estas crisis el mercado no presta atención a esta salud, pero si el miedo retrocede, las bolsas deberían rebotar.

Además, en el mercado de divisas, si todo se arregla, creemos que el euro debería recuperarse y volver a una tendencia de fortalecimiento a medida que el BCE normalice su política. Hay que tener en cuenta que el dólar se ha fortalecido en las últimas semanas en un movimiento que comenzó incluso antes de que el mercado empezara a preocuparse por Italia, debido a que los inversores comenzaron a descontar un aumento de los tipos de interés en EE.UU.