Los clientes españoles tardan un plazo medio de 80 días en pagar a las empresas frente a los 61 días que tardan los clientes europeos, según el Barómetro de Prácticas de Pago elaborado por Crédito y Caución. En sus operaciones de importación, 54% de las empresas españolas aplica diferentes plazos de pago en sus distintas relaciones comerciales.