
LLYC alcanzó un beneficio neto de 6,8 millones de euros en 2025, lo que indica que está en línea con 2024. Por su parte, los ingresos operacionales se situaron en 89,5 millones de euros en 2025, lo que supone una reducción del 3,8%, mientras que los ingresos totales registraron un total de 129,7 millones de euros. Esta caída se trasladó de forma directa al EBITDA recurrente, que descendió hasta los 13,8 millones de euros.
Según explicó la compañía en diciembre, una parte significativa de la reducción de ingresos y EBITDA se explica por una ralentización de las operaciones en Estados Unidos debido al cierre durante 42 días de la administración y la posterior reducción presupuestaria, con el impacto derivado en algunas de sus entidades vinculadas de las que LLYC era proveedor de servicios, y en México donde algunos clientes cancelaron o redujeron sus inversiones como resultado de la nueva política arancelaria.
En 2025, el flujo de caja operativo ascendió a 10,3 millones de euros, equivalente al 83,1% del EBITDA contable, impulsado por una gestión eficiente del capital circulante y una disciplina financiera constante.La deuda financiera neta se situó en 33,5 millones de euros vs los 26,2 millones del 2024 y el ratio DFN/EBITDA se posicionó en 2,4x.

Nuevo plan para 2026-2027
La compañía presentó, además, su nuevo Plan Estratégico 2026-2027, apoyado en en tres grandes pilares: recuperar el crecimiento rentable, acelerar la innovación apoyada en inteligencia artificial y reforzar la solidez financiera del grupo.
Para 2026, LLYC prevé unos ingresos operacionales de entre 88 y 90 millones de euros y un EBITDA recurrente de entre 18 y 18,5 millones de euros. La previsión apunta a una recuperación de márgenes, apoyada en un plan de eficiencia ya en marcha. La compañía estima que las medidas de reducción de estructura y control del gasto permitirán recortar los gastos operativos anuales en 8,8 millones de euros frente a 2025.
La compañía aspira a alcanzar en 2027 unos ingresos operacionales de entre 95 y 100 millones de euros, así como un EBITDA recurrente de entre 23 y 25 millones de euros. Estos objetivos implican una mejora significativa de la rentabilidad frente a los niveles de 2025.
El plan también incluye un compromiso explícito de reducción del apalancamiento. LLYC prevé situar la ratio de deuda neta sobre EBITDA por debajo de 1,75 veces al final del periodo.
Otro de los ejes del plan será la simplificación organizativa. LLYC ha eliminado posiciones globales y suprarregionales, y ha reducido áreas corporativas con el objetivo de ganar eficiencia y acercar la toma de decisiones al cliente.
La nueva estructura se organizará en siete unidades geográficas y una unidad funcional, cada una con responsabilidad directa sobre su cuenta de resultados y su estrategia comercial. Las unidades serán: España y Bruselas; Estados Unidos; México; Colombia; Brasil y Portugal; Argentina, Chile y Perú; Panamá, República Dominicana y Ecuador; e Innovación, soluciones basadas en IA, análisis de datos y proyectos de alto valor.
Francisco Sánchez Rivas, presidente de LLYC, señaló que la compañía ha trabajado durante los últimos cuatro meses en un plan para afrontar el actual entorno de incertidumbre. Según afirmó, las prioridades serán construir una organización más cercana al cliente, más ágil en la toma de decisiones, más eficiente en el uso de recursos y más sólida desde el punto de vista financiero.
Alejandro Romero, socio y CEO global de LLYC, destacó que la firma está inmersa en una transformación de su modelo de negocio para acompañar a los líderes empresariales en sus momentos decisivos. Según Romero, la combinación de comunicación, creatividad, influencia, tecnología y conocimiento local de los mercados será la base de la propuesta de valor de la compañía en los próximos años.

