Las peticiones iniciales de desempleo disminuyeron en unas 1.000, en la semana hasta el pasado 28 de junio, según los datos recién publicados por el Departamento de Trabajo.
La estimación del consenso de mercado era para unas 420.000, por debajo de las 428.000 solicitudes registradas.  La debilidad en la demanda de los últimos meses ha provocado que muchas compañías hayan reducido sus contratos con los trabjaadores, añadiendo más inestabilidad al mercado laboral y restando gasto en el consumo, que representa cerca del 70% del PIB estadounidense.

Las peticiones secundarias, aquellas que se realizan por primera vez y referidas a la semana hasta el pasado 18 de junio, han retrocedido en unas -12,000, hasta unos 3,702 millones.