Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea han descartado aumentar el actual fondo de rescate de 750.000 millones de euros.
También descartan darle un uso más flexible, por ejemplo para comprar bonos o dar líneas de crédito preventivas, tal y como pedía España.

Van Rompuy ha señalado que, con el rescate de Irlanda, sólo se ha utilizado el 4% de los recursos disponibles en el mecanismo de rescate de la eurozona, por lo que "el problema del aumento del fondo no se plantea hoy".

El presidente de la Comisión ha elogiado finalmente las nuevas medidas de austeridad aprobadas por Portugal y se ha mostrado convencido de que le permitirán cumplir sus objetivos de reducción del déficit.