El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró hoy que la recaudación adicional obtenida por la subida del IVA entre junio y diciembre de este año permitirá pagar las prestaciones por desempleo de hasta 500.000 personas.

"Con lo que vamos a recaudar de IVA desde el mes de junio hasta final de año podemos pagar la prestación de 500.000 personas en desempleo", precisó.

Así lo indicó en una entrevista en TVE recogida por Europa Press, en las que defendió la necesidad de subir el IVA a partir del verano para sanear por la vía de los ingresos las cuentas públicas, sin que ello afecte a la actividad económica.

Según argumentó, España cuenta con una presión fiscal del 30%, inferior a la media de la UE (alrededor del 38%) y un IVA de los más bajos del entorno europeo. Además, afirmó que la subida de este impuesto "es una de las vías que menos daño hace al crecimiento económico".

En este sentido, aseguró que no afecta al trabajo al no tocar el IRPF, tampoco a la actividad de las empresas, puesto que no se refiere al Impuesto de Sociedades, y tampoco perjudica a las exportaciones.

Por otro lado, Zapatero justificó las rebajas del IVA en las obras de rehabilitación puesto que supondrá "un importante ahorro fiscal" para las personas que decidan reformar sus viviendas, pero preguntado por la posibilidad de extender esta medida a otros sectores se limitó a decir que existen "limitaciones por la normativa europea".

A LAS PUERTAS DE LA RECUPERACIÓN

Así, el jefe del Ejecutivo defendió la 'impopular' subida de impuestos por la necesidad de reconducir el déficit público y recordó que "el Gobierno ha tenido una trayectoria en la que están más presentes las bajadas de impuestos".

En su opinión, ahora toca recuperar el gasto público realizado para evitar un mayor desplome de la economía. "Tenemos que reducir el déficit de manera armónica, retirando inversión pública a la vez que se ve que la economía va teniendo indicadores positivos", afirmó.

Según dijo, esta retirada de los estímulos es posible ahora que el horizonte de la economía es el de una "razonable recuperación lenta". Así, insistió en que la economía volverá a crecer "al final de este año y por supuesto en 2011".

"Estamos en las puertas de volver a crecer, de manera lenta, aunque no podemos decir que vamos a crear empleo con carácter inmediato", apostilló.

Asimismo, apuntó que las mejores perspectivas económicas han propiciado la propuesta de que el Instituto de Crédito Oficial (ICO) asuma el 100% del riesgo de los créditos, algo que no habría podido hacer antes.

Según Zapatero, después del que el organismo adscrito al Ministerio de Economía y Hacienda concediese 19.000 millones de euros en créditos en 2009, esta nueva vuelta de tuerca descansa en la confianza de que "en cuanto la economía vaya mejor el Estado tendrá más garantías" para recuperar la mayor parte del crédito concedido y que estará, principalmente, en manos de empresas.

Sin abandonar este capítulo, el jefe del Ejecutivo se sacudió las críticas de aquellos que acusaron al Gobierno de ayudar a las entidades financieras antes que a los parados al inicio de la crisis. Al respecto, afirmó que el respaldo a las entidades financieras "sostuvo el sistema financiero" y "evitó una catástrofe económica" a corto plazo, y, además, ha tenido un retorno por las comisiones impuestas a estas entidades de 1.600 millones de euros.

Por otro lado, Zapatero aprovechó para poner en valor otras medidas del Gobierno que han logrado paliar la sequía del crédito privado, como la ayudas al automóvil, sin las que este sector "habría desaparecido", el Plan E para el mantenimiento del empleo, que ha logrado sostener hasta 400.000 puestos de trabajo, y el plan extraordinario a través del ICO para financiar circulante a empresas que, reconoció que "no ha llegado a todas las empresas", cuestión que justificó por el "extraordinario desafío" que ello supuso.

ZAPATERO ENTONA EL 'MEA CULPA'

En medio de estas argumentaciones, Zapatero tuvo tiempo para entonar el 'mea culpa' y reconoció que, como el resto de los líderes políticos internacionales no pudo prever la gravedad de la crisis que se avecinaba. "No pude prever la magnitud de la crisis económica", afirmó.

Asimismo, dijo entender a la ciudadanía y su preocupación ante la gravedad de la crisis y, además, aseguró sentirse "responsable de

todas y cada una de las personas que han perdido su empleo". En este sentido, Zapatero aseveró que se ve con fuerzas y, sobre todo, "con responsabilidad" para volver a crear empleo.

Por lo pronto, Zapatero destacó el esfuerzo desplegado por el Gobierno para garantizar la protección social de los desempleados aunque, reconoció que los 420 euros para aquellos que han agotado todas sus prestaciones y subsidio "es una cantidad mínima".

En este apartado, garantizó que Gobierno y agentes sociales "van a alcanzar un acuerdo" para volver a crear empleo con políticas especialmente orientadas a jóvenes sin formación, y reiteró de antemano su rechazo al abaratamiento del despido, ya que, a su juicio, "es posible facilitar las cosas a los empresarios en la contratación sin perjudicar a los trabajadores".

"Hay formulas que estamos trabajando que esperemos puedan ver la luz en un plazo razonable. Me gustaría que no fuera más allá de dos meses", añadió después de que el Ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, apuntara hoy a posibles acuerdos a finales de abril.

En materia de pensiones, Zapatero defendió las subidas llevadas a cabo por su Gobierno y confió en que "para el futuro podamos seguir teniendo unas pensiones cada vez más dignas". Sin embargo, también puso en valor sus propuestas para la reforma a largo plazo del sistema de pensiones, entre las que se incluye el aumento de la edad de jubilación hasta los 67 años, y reiteró que se trata de propuestas y no de un decreto ley.