Las obligaciones españolas a diez años comienzan la sesión en el mercado secundario de deuda pública con un retroceso de cuatro centésimas en su rentabilidad, que se sitúa en el 4,44 por ciento. Por lo tanto, el precio de estos bonos -que se mueve en sentido contrario a la rentabilidad- se encarece hasta el 108,24 por ciento, desde el 107,96 por ciento alcanzado ayer al finalizar la jornada.