La rentabilidad de las obligaciones españolas a diez años pierde una centésima y se sitúa en el 4,57 por ciento en la apertura de la sesión en el mercado secundario de deuda pública. De esta forma, el precio de estos bonos -que se mueve en sentido inverso al del rendimiento- sube hasta el 107,33 por ciento, desde el 107,30 por ciento marcado al cierre de la última sesión.