La rentabilidad de las obligaciones españolas a diez años pierde una centésima y se colocaba en el 4,68 por ciento en la apertura de la sesión en el mercado secundario de deuda pública. De esta forma, el precio de estos bonos -que se mueve a la inversa del rendimiento- se encarece hasta el 93,30 por ciento, desde el 93,22 por ciento marcado al cierre de la última sesión.