La rentabilidad de las obligaciones españolas a diez años pierde cuatro centésimas y se sitúa en el 4,24 por ciento en la apertura de la sesión del mercado secundario de deuda pública. Por lo tanto, el precio de estos títulos, que evoluciona en sentido contrario a su rendimiento, se encarece hasta el 109,85 por ciento, desde el 109,50 por ciento que marcó ayer al cierre de la jornada.