La tasa de morosidad de los préstamos concedidos por las entidades financieras para actividades inmobiliarias se disparó en 2008 hasta el 6,09%, lo que supone multiplicar por doce la tasa registrada al cierre de 2007, cuando se situó en el 0,52%, según datos del Banco de España. El saldo de préstamos dudosos a promotores se situó al final del año en 19.390 millones de euros, frente a los 1.599 millones que suponían un año antes. Estas cifras incluyen la deuda del concurso voluntario de acreedores de Martinsa-Fadesa, presentado en julio.