Siete meses después de que Grecia comenzara su camino descendente hasta casi entrar en bancarrota, el resto de países de la eurozona acordaron el domingo aportar 110.000 millones de euros en un paquete de rescate de tres años que esperan que permita al país reparar sus cuentas públicas y volver a los mercados internacionales de bonos.
Los miembros de la eurozona contribuirán con 80.000 millones de euros, mientras que los otros 30.000 procederán del Fondo Monetario Internacional.  El acuerdo fue alcanzado por los ministros de Finanzas de los países de la eurozona --cuya reunión se conoce como el Eurogrupo--, que actuaron por recomendación de la Comisión Europea y del Banco Central Europeo. Consideraron que el paquete era necesario para mantener la estabilidad de la eurozona.
En una conferencia para anunciar el plan, el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, dijo que se espera que los parlamentos nacionales aprueben el plan rápidamente y que sea validado por los jefes de Estado y de Gobierno en una reunión especial el viernes.

Los ministros de Finanzas de la eurozona se comprometieron a pedir a los bancos de sus respectivos países que hagan contribuciones voluntarias para ayudar a Grecia a lo largo de la crisis.  Los altos cargos de la eurozona rechazaron aclarar si medidas similares a las de Grecia estarían disponibles para otros miembros que tienen dificultades para financiar sus déficit a través de los mercados de capital