La recesión que sufre la economía irlandesa se agravó durante el último trimestre de 2008 con la contracción de un 7,5 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), la mayor caída desde que existen registros de este indicador. En total, la economía irlandesa se contrajo el pasado año un 2,3 por ciento, lo que supone la cifra más alta desde 1983 y que el país ha entrado oficialmente en recesión. Según los números de la Oficina Central de Estadísticas (CSO), entre los factores que influyeron en el deterioro del PIB destaca una bajada del 4 por ciento del consumo público, mientras que la inversión de capital lo hizo en un 30,6 por ciento.