La economía británica mostró un crecimiento cero en el segundo trimestre, su peor comportamiento desde la recesión de comienzos de los años 90, según los datos revisados publicados por National Statistics. Este dato hace mella en la libra esterlina, deprimida contra el dólar y el euro. El PIB de segundo trimestre se mantuvo plano en el segundo trimestre respecto al primero, por debajo de la previsión de un avance del 0,1%. En términos interanuales, el PIB subió un 1,4%, por debajo de lo esperado y el ritmo más bajo desde 1992.
El PIB interanual se sitúo en el 1,4% en el segundo trimestre del año y por por debajo del 2,3% del primer trimestre e incluso por debajo del 1,5% esperado por el mercado, lo que supone su menor crecimiento desde 1992. El sector de servicios, que representa hasta dos tercios del PIB, creció un 0,2% trimestral, su peor comportamiento desde el cuarto trimestre de 1995. Por su parte el consumo de los hogares retrocedió un 0,1% en el trimestre, algo que no se veía desde el segundo trimestre de 2005.