La economía alemana podría haber sufrido una contracción del 1% en el segundo trimestre del año, lo que implicaría una desaceleración mucho más acusada de lo previsto, según indica el diario británico Financial Times, que cita a fuentes gubernamentales sin identificar. De confirmarse esta cifra, la locomotora económica de la eurozona daría por terminada su sólida recuperación y pondría en cuestión su capacidad para hacer frente a las turbulencias económicas internacionales, junto a la adversa situación del cambio de divisas, los elevados precios del petróleo y la debilidad del consumo doméstico.