La crisis y las dificultades de financiación obligaron a 280.090 autónomos a abandonar sus negocios en los nueve primeros meses de 2009, lo que sitúa a España a la cabeza de la UE en destrucción de empleo entre este colectivo, al pasar de los algo más de 3,3 millones de autónomos en diciembre de 2008 a los 3,02 millones en septiembre del pasado año, según un informe elaborado por la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA).