La tercera crisis de Gobierno conservador en Portugal ha provocado un repunte del 22% en el bono luso a diez años hasta saltar por encima de una rentabilidad del 8%. La bolsa, mientras, se desploma otro 5,7% con la banca sufriendo especialmente el envite de los bajistas. 
 El ministro de Exteriores de Portugal, Paulo Portas, líder de los democristianos que garantizan la mayoría absoluta del Gobierno luso, presentó hoy una petición de dimisión al jefe del Ejecutivo, Pedro Passos Coelho, según fuentes oficiales.


El ministro de Exteriores de Portugal, Paulo Portas, líder de los democristianos que garantizan la mayoría absoluta del Gobierno luso, presentó este martes una petición de dimisión al jefe del Ejecutivo, Pedro Passos Coelho, que este se niega a aceptar.  La renuncia de Portas se produce 24 horas después de la dimisión de Vitor Gaspar como ministro de Finanzas, en disconformidad por la designación de la hasta ahora secretaria de Estado del Tesoro luso, Maria Luís Albuquerque, para ocupar este cargo.

Gaspar fue el artífice de las políticas de austeridad aplicadas desde junio de 2012 bajo el rescate financiero luso, a las que en los últimos meses puso diversas objeciones la formación de Portas, el Centro Democrático Social-Partido Popular (CDS-PP).

El anuncio del titular de Exteriores causó sorpresa en Portugal y se conoció poco antes de la toma de posesión de Albuquerque como ministra de Finanzas.

Así las cosas, la inestabilidad se ha hecho con los mercados. La renta variable lusa está sufriendo las consecuencias de tanta indecisión en el futuro gobierno de Portugal y el PSI-20 cede un 5,7% hasta los 5.220 puntos, llevándose por delante más de 300 puntos en tan sólo una hora de cotización en las bolsas europeas. Los bancos están siendo los principales responsables de estas ventas con BANIF siendo el que más cede a esta hora con una caída superior al 14%, el Banco Comercial Portugués dejándose un 12,9% hasta los 0,081 euros por acción y Banco BPI con pérdidas que van más allá del 10%. 

Dentro del mercado de deuda, el bono luso a diez años es el que más está sufriendo las consecuencias de dos dimisiones en menos de 24 horas. Se ha disparado más del 22,6% saltando por encima del 8,02% de rentabilidad exigida. El problema para los periféricos es que ha hecho repuntar nuestro bono a diez años otro 4% hasta el 4,79%, al igual que el italiano que sube otro 4,58%. 

BONO PORTUGUES A DIEZ AÑOS (FUENTE: INFOBOLSA)