Las firmas de lujo han sabido ser la antítesis de una crisis que mantiene en vela a medio mundo. Y para ello, el bastón sobre el que se sostienen escapa a los ojos occidentales y llega hasta China y la bolsa nipona donde compañías como Jimmy Choo han decidido probar suerte. Con escasa liquidez y tendencia alcista las grandes marcas están pasando con nota los vaivenes que afectan a los más pobres. Y LVMH sigue siendo la reina entre las reinas.

El mercado del lujo recaudó 172.000 millones de euros a cierre de 2010 y de cara a este año su límite podría alcanzar los 220.000 millones, según diversas casas de análisis. En su balance tienen mucho que decir los países asiáticos y, en concreto, China que, a pesar de haber levantando ligeramente el pie del acelerador, llegará a ser el gran mercado destinatario de bolsos de Bulgari, relojes de Swatch o abrigos estampados de Burberry.

El aspecto macro de este tipo de compañías está claro, pero ¿qué sucede en los mercados bursátiles? La realidad es que la bonanza, por suerte para ellas, se ha trasladado de las tiendas a los bolsillos de los inversores. Marc Ribes, analista de Activo Trade, asegura que en el momento actual ‘los mercados penalizan la deuda y premian la caja. Rechazan empresas y proyectos endeudados’ porque, de hecho, ‘la deuda se ha convertido en un cáncer para los inversores y empresas que, con buenos flujos de caja, son premiadas en la bolsa con compras.’

A nivel macro, Asia se ha convertido en el gran consumidor de bienes de lujo donde China ocupa un lugar referencial. Como apunta Valentín Pich, presidente del Colegio de Economistas, ‘es allí donde se puede producir la gran eclosión’ frente a un mercado estadounidense y europeo ‘muy maduro’. Además, si algo caracteriza la expansión de estas compañías por Oriente es la necesidad de alianzas puesto que son ‘mercados inmensos que requieren nuevos modelos de gestión’, apunta Pich.


LVMH: el gigante del lujo
El conglomerado al que pertenece Louis Vuitton ganó un 17% más el primer trimestre del año, hasta los 5.247 millones de euros. Compañía muy diversificada, LVMH tiene buena parte de su negocio en Japón, a pesar de la caída del 25% que sufrieron el mes de marzo debido al tsunami que afectó a la isla. Esto si atendemos a su balance, aunque en cuanto a su cotización bursátil las cosas no pintan nada mal a pesar de su falta de liquidez. Señala Daniel Pingarrón, analista de IG Markets, que ‘en las últimas 50 sesiones ha movido unos 1.500 títulos de media’ mientras que una compañía como Sacyr Vallehermoso ha negociado más de un millón durante el mismo período de tiempo.

Javier Flores, analista de Dracon Partners EAFI, otorga a LVMH ‘una proyección de un 20% sobre el precio actual, hasta los 145 euros por acción.’


Gráfico Semanal LVMH

Fuente: Activo Trade


Bulgari: el hijo pródigo
Es la última adquisición de la casa Louis Vuitton. Según Marc Ribes, de Activo Trade, ‘es un claro ejemplo de cómo en la parte final de un mercado alcista, los directivos, ansiosos de más retribución, se lanzan a operaciones mastodónticas, pagando el oro y el moro.’ Y es que la factura ha sido quizás demasiado elevada. LVMH pagó 12,30 euros por cada acción de Bulgari cuando hace menos de tres años marcaban mínimos históricos de 3 euros. ¿Es de esperar una revalorización del 300% en menos de un trienio?

Por su parte, Javier Flores asegura que Bulgari es una compañía que gusta, aunque debido es también una de las que mayor recorrido al alza ha experimentado el último ejercicio y, por tanto, opta por aprovechar ‘el relevo en las nuevas alzas’ de otras firmas. En idéntica situación se encuentra Tod´s o Burberry, con muy buen recorrido, pero quizás están demasiado en la cima como para seguir subiendo.


Gráfico Semanal Bulgari


Fuente: Activo Trade



Gráfico Semanal Tod´s

 

Fuente: Activo Trade


Gráfico Semanal Burberry


Fuente: Activo Trade


Christian Dior, supera expectativas
La firma francesa presenta similar recorrido a LVMH, como señalan desde Dracon Partners, quienes le atribuyen ‘un recorrido al alza de otro 20% hasta niveles de 136 euros por título.’

Se encuentra bien posicionada teniendo en cuenta que batió previsiones durante el primer trimestre del año con un beneficio de 221 millones de euros, un 4% más.

Swatch: diversificar o morir
Es la clave para el reflote de todo negocio en los tiempos que corren. Al igual que la francesa Dior, Swatch bate previsiones durante el primer trimestre del año. Flores destaca ‘los márgenes comerciales que se mantienen altos a pesar del impacto negativo que podría haber tenido el alza de las materias primas y por la apreciación del franco.’

En líneas generales, ‘se podrían aprovechar las correcciones para tomar posiciones, aunque poco se puede sacar a largo plazo’, dice Marc Ribes, que recomienda mejor centrarse en la toma de beneficios. ‘La divergencia bajista en todos los valores indica que el inversor debería tener cierto cuidado a la hora de tomar posiciones a largo dentro del sector del lujo y recordar que los mercados alcistas, afortunadamente, no son eternos.’

Lo cierto es que a pesar de que se trata de valores poco líquidos, su comportamiento no tiene nada que envidiar a las grandes cotizadas a nivel internacional. A ello se suma su importante exposición a los países emergentes donde han encontrado su nuevo Dorado y es que, como dice Pich, ‘las nuevas clases medias gastan sin freno.’ Esta moda se puede extrapolar, además, al sector tecnológico, como apunta Pingarrón, y a compañías concretas en el caso de Apple, Google o RIM.

No obstante, una cosa son los mercados y otra muy distinta los balances comerciales de las grandes firmas. Hacen caja, eso es evidente, un dinero que acaba rebosando de ambición a los magnates del lujo que ‘se lanzan a comprar negocios para crecer a cualquier precio.’ Aunque ya se sabe que la avaricia rompió el saco y más en un mercado al alza. Ahora toca andarse con mucho ojo que tanta subida cuesta y dejarse caer tan cargado resulta bastante menos complicado.