La confianza a medio plazo del inversor en la economía alemana bajó en junio 11 puntos, debido a los elevados precios de la energía y los alimentos, lo que supone un empeoramiento hasta el nivel más bajo desde diciembre de 1992. El Centro para la Investigación Económica Europea (ZEW) informó hoy de que su índice de confianza inversora en Alemania cayó en junio hasta menos 52,4 puntos, frente a los menos 41,4, puntos de mayo y muy por debajo de las expectativas de los analistas. El ZEW apostilló que el retroceso de la confianza del inversor está influido por varios factores. Por un lado, la caída de la entrada de pedidos sugiere una ralentización de la dinámica coyuntural para los próximos seis meses.
Además, los elevados precios de la energía y de los alimentos reducen el poder adquisitivo de los consumidores, según el ZEW. Al tiempo, podrían empeorar las condiciones de las empresas para adquirir créditos tras la crisis financiera y la prevista subida de los tipos de interés que va a acometer el Banco Central Europeo (BCE) en julio. El presidente del instituto ZEW, Wolfgang Franz, dijo que "las expectativas de los analistas financieros están influidas por pronósticos de un debilitamiento de la dinámica coyuntural en 2009". En este sentido, Franz instó al Gobierno alemán a establecer correctamente las bases político-económicas y no perder lo que ya se ha logrado. El instituto ZEW hace mensualmente una encuesta sobre perspectivas coyunturales y de los mercados de capital a medio plazo entre analistas e inversores institucionales. La valoración de la economía alemana empeoró ligeramente en junio, en 1 punto, hasta 37,6 puntos, respecto al mes anterior. Las perspectivas coyunturales para la zona del euro cayeron también en junio hasta menos 52,7 puntos, 9,1 puntos menos que en mayo, según el ZEW.