La carga de trabajo de los servicios públicos de empleo españoles (el antiguo Inem) es muy superior a la de otros países europeos, de tal manera que cada funcionario del Inem atiende mensualmente a una media de 230 parados, cifra que contrasta con los 58 que se atienden en Alemania o los 18 de Dinamarca. Los datos, que constan en un reciente informe de CC.OO. recogido por Europa Press, pertenecen al año 2006, cuando el número de parados en España no llegaba a 1,9 millones y el personal del Inem rozaba los 8.000 empleados.