El primer ministro de Irlanda, Brian Cowen, ha destacado en el Parlamento que permitir la caída de Anglo Irish Banks podría tener un coste de unos 60.000 millones de euros para las arcas públicas del país. Cowen ha añadido en este sentido que en las próximas semanas el banco nacionalizado completará los detalles de su programa para recomprar parte de su deuda.