El presidente del Eurogrupo, el primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker, defendió un euro fuerte y la acción del Banco Central Europeo (BCE) ante las críticas de los responsables franceses, a los que instó a reducir el gasto público para cumplir sus compromisos en materia de déficit público. En una entrevista publicada hoy por Le Monde, Juncker dijo que coincide con el Gobierno alemán en que prefiere "un euro fuerte capaz de compensar el alza del petróleo, a un euro débil. Pero de ahí a decir que cuanto más fuerte sea el euro mejor será para la economía europea, hay un paso que no daré". Defendió al presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, de las críticas del presidente francés, Nicolas Sarkozy, por su política de tipos de interés y por las medidas que tomó para contrarrestar los problemas de liquidez derivados de la crisis hipotecaria en Estados Unidos.