ING ha descartado hacer una oferta para adquirir los activos de ABN Amro Holanda de los que debe deshacerse la entidad financiera Fortis, como parte del plan de rescate puesto en marcha por los gobiernos de Bélgica, Holanda y Luxemburgo. "Tras una cuidadosa consideración, ING ha concluido que la transacción no satisfacía sus requisitos financieros", anunció la entidad en un comunicado. ING asegura que tras haber examinado la situación "cuidadosa y detalladamente" tiene en cuenta "los intereses de todos los implicados (empleados, clientes...)" y reconoce que "la responsabilidad última es de nuestros accionistas".